Preparación de archivos XML con información contextual (vía XPath)

Hola a todos,

En los últimos meses he tenido que preparar bastantes archivos XML para su traducción con SDL Trados Studio. Por mi pasado como traductor, tengo siempre muy presente que cuanta más información haya sobre cada uno de los segmentos que se deben traducir, más calidad tendrá el resultado final. Y si además esa información está disponible dentro de una misma plataforma (en este caso dentro de la herramienta CAT para traducir), mejor.

En este artículo describiré rápidamente cómo aprovechar la información contextual en los XML que la tienen (algo cada vez más habitual en los archivos que se envían para traducción en forma de atributos o elementos de comentario). Para ello, utilizaremos la configuración avanzada de Studio y Xpath (para más información sobre Xpath y traducción, véase, por ejemplo, este post de multifarious).

Como ejemplo de archivo XML, tomaré el siguiente: un catálogo de libros en los que el elemento title (título) contiene un atributo llamado comment (comentario), en el que se ofrece información adicional acerca del propio título del libro. Por ejemplo, en el primer elemento, para el libro XML Developer`s Guide, hay disponible un comentario que dice “This book is also available on a CD. Translate this consistently”.

La idea es que, cuando estemos traduciendo, podamos tener acceso a esta información contextual desde la herramienta CAT en cada una de las unidades de traducción sin tener que abrir el archivo XML e ir haciendo búsquedas manuales.

XML de ejemplo

Una vez hayamos creado nuestra definición de tipo de archivo personalizada para el archivo XML (el asistente hace el trabajo bastante bien, no me voy a detener a explicarlo aquí, quizá en otro post), podemos hacer uso de las opciones más avanzadas para añadir la información contextual que he comentado. Para ello, seleccionamos Tools > Options > File Types y, a continuación, nuestro tipo de archivo personalizado (en el ejemplo es ProcessComments, previamente preparado tras dejar los elementos traducibles). A continuación, accedemos a la sección Parser y seleccionamos elemento para el que queremos añadir la información contextual. Conforme al ejemplo, el elemento en cuestión es title y seleccionamos Edit.

Parser Options

En el siguiente panel, definiremos la regla para el elemento. Además de especificar que siempre será traducible (el título del libro), el siguiente paso será definir el tipo de etiqueta como de estructura (Structure) y dejar el whitespace como la opción predeterminada, salvo que haya algún motivo (y conocimientos suficientes) para cambiarla.

Edit Rule

A continuación, hay que hacer clic en Edit, en la parte correspondiente a la información sobre la estructura. Acto seguido, pulsamos Add para añadir una propiedad.

Structure Info

En la pantalla de edición de la información, tendremos que usar como Purpose la opción Information (puesto que los comentarios son meramente informativos) y, a continuación, añadir un nombre (Name). El código y la información de identificación (identifier) se rellenarán automáticamente. Por último, llegamos a la opción más importante, Set description from content of this relative XPath. Mediante esta opción, podemos definir el elemento del archivo XML de donde se extraerá el contenido que se mostrará como información contextual para cada uno de los segmentos en los que se traduzcan elementos title.

Info context

En el caso del ejemplo, nos encontramos con la siguiente situación:

<title comment=” “This book is also available on a CD. Translate this consistently”>XML Developer`s Guide</title>.

El elemento title tiene un atributo comment. Esta estructura es de hecho, la estructura del elemento title para todo el archivo XML, así que lo que debemos hacer es enlazar el atributo comment a la opción Set description from content of this relative XPath. Para ello, debemos utilizar la regla de XPath correspondiente. Conforme a la especificación de XPath, debemos utilizar arroba y el nombre del atributo, es decir @comment. Básicamente, con esta regla de Xpath se le dice a Studio que en cada elemento title, busque dentro un atributo comment y, si existe, que muestre su contenido para la propiedad que acabamos de definir como Info Context en el ejemplo.

Por último, también podríamos alterar el formato de todo el elemento title y del contenido de Info context, pero yo particularmente no soy muy amigo de los colorines (en todo caso, recomendaría asignar algún fondo gris o de color no llamativo).

Tras aplicar la regla, al preparar archivos que casen con la definición de archivo preparada para los archivos XML de mi catálogo de libros, la información de contexto personalizada con comentarios para cada unidad de traducción estará disponible en la columna de la derecha en SDL Trados Studio. Como se muestra en las capturas siguientes, al hacer clic en la columna correspondiente en cada segmento, podemos ver los comentarios respectivos desde la herramienta CAT, sin tener que hacer búsquedas en archivos externos (copia texto de origen, abre editor de texto, abre comando de búsqueda, pega texto de origen, encuentra texto de origen y localiza comentario correspondiente).

XML bien preparado en Studio

Al tratarse este artículo de un ejemplo introductorio, el contenido del mismo puede parecer hipersimplificado para las personas con mucha experiencia en la gestión y preparación de archivos XML. Sin embargo, creo que para los que no tienen tanto bagaje,  este post puede picarles la curiosidad para empezar a jugar con las propiedades avanzadas, acercarse a Xpath, etc.

Finalmente, me gustaría aclarar que aunque en el ejemplo he usado SDL Trados Studio, realmente la dinámica de trabajo para preparar archivos de esta forma es prácticamente idéntica en cualquier herramienta CAT. La clave está realmente en aprender a aplicar las reglas de Xpath correspondiente y luego sólo es cuestión de aplicar el concepto a la herramienta CAT en cuestión. No hay más misterio.

Bueno, eso es todo. Espero que os resulte útil esta breve explicación y que os lancéis a mejorar la preparación de vuestros archivos. A medida que se practica y se va teniendo éxito, el perfil de usuario mejora, así que en, al fin y al cabo, terminas por ser capaz de ofrecer un mejor servicio.

Un abrazo y hasta la próxima.

Recomendación musical: lo último que he escuchado de Kings of Leon me gustó bastante, el single se llama supersoaker.

La virtualización o el milagro de la multiplicación del pan y los PC

Hola a todos:

En primer lugar, quiero pedir disculpas por la falta de actividad reciente. Se avecinan cambios en el plano profesional y he estado muy ocupado en el último mes. Espero poder volver a retomar mi actividad habitual en la respuesta a preguntas, dudas, etc. a través del blog.

Manos a la obra. En este artículo (que espero sea breve) voy a tratar un tema de carácter informático: la virtualización. Según la Wikipedia, la virtualización es “la creación -a través de software- de una versión virtual de algún recurso tecnológico, como puede ser una plataforma de hardware, un sistema operativo […]”, no obstante, a efectos prácticos, para mí la mayoría de las veces la virtualización consiste en crear un segundo ordenador virtual dentro de mi propio equipo. Habrá gente que se pregunte, ¿y para qué le sirve esto a un traductor? Bueno, es sorprendente la de veces que he recurrido durante mi vida profesional a la virtualización; más abajo pongo ejemplos. Sin embargo, ahora mismo os dejo, a modo de receta, los ingredientes necesarios para virtualizar un PC:

1 – El software de reproducción de equipos virtuales gratuito de Vmware.

2- Una imagen de sistema operativo (un archivo de SO con la extensión .iso), o bien, un PC virtualizado (archivos con extensión .vmx). En este caso, por ejemplo, yo tengo una imagen de SO Windows XP creada a partir de mi propio ordenador. No obstante, en la red hay muchas, tanto de Windows como de Linux. La cuestión es tener licencia válida para activarla luego.

Estos dos elementos son lo único que necesitamos. Para crear una máquina virtual, lo único que hacemos es, en primer lugar, instalar el software VMware Player que he indicado arriba. A continuación, iniciamos el programa y, mediante el asistente, configuramos las características de nuestro nuevo ordenador virtual (capacidad, memoria ram, etc.) y, finalmente, utilizamos la imagen en formato .iso mencionada en el punto 2 para instalar el SO en el PC virtual. Realmente, como podréis observar, el proceso de instalación es idéntico al de un SO en un PC físico.

Tras finalizar la instalación del SO, al abrir VMware Player veremos que tenemos un archivo con el nombre del SO instalado, sobre el que podemos hacer clic para reproducirlo, tal y como se ve en la imagen (en mi caso, hay instalada una versión de Linux que se llama CS50 Appliance 17).

VmPlayer

Realmente, al hacer clic en el botón de reproducción, lo que hacemos es arrancar el ordenador virtual, es decir, es como si pulsáramos el botón físico de encendido de nuestro ordenador. Si creáis un PC virtual y lo arrancáis, el resultado en pantalla que tendréis será parecido a este. Como podéis observar, se trata pues del concepto de “un ordenador dentro de un ordenador” que mencioné al principio. Como es lógico, dentro de este nuevo ordenador virtual que hemos creado podemos trabajar con normalidad, es decir, podemos crear archivos, hacer instalaciones, almacenar trabajo, etc. Todo lo que hagamos, queda registrado dentro del archivo que Vmware Player crea al instalar el SO.

PC virtualizado y PC físico

Bueno, y de nuevo, todo este lío, ¿para qué me sirve a mí como traductor? Pues os doy unos ejemplos para los que yo he utilizado (y utilizo) la virtualización para que os hagáis una idea:

1 – Realización de testing: hay veces que para realizar testings es necesario disponer de varios equipos para, por ejemplo, comprobar cadenas de software localizado en idioma de origen y partida. En estos casos, en lugar de utilizar otro PC físico, si el cliente no presenta problemas, prefiero utilizar un PC virtual para un idioma (el de origen) y el PC físico para el otro (el de destino). Este procedimiento permite también poder instalar varias versiones de un SO dentro de un mismo PC, por ejemplo, instalar en un PC con Windows 7 máquinas virtuales con SO Win XP y Vista que un cliente nos pide también para un testing. Al usar la virtualización de esta forma, nos ahorramos el invertir en PC físicos adicionales y, además, se gana mucha flexibilidad, puesto que todo está accesible desde el mismo lugar.

2- Herramientas con requisitos muy específicos: para determinados trabajos, hay veces que es necesario prácticamente adaptar toda la configuración del ordenador (por ejemplo, para una herramienta que requiere una versión concreta antigua del servidor de SQL). En estos casos, a mí me resulta mucho más práctico crear una máquina virtual dentro de mi PC y adaptarla, en lugar de cambiar todo mi entorno de trabajo habitual.

3 – Ampliación de periodos de prueba: no estaba muy seguro de si poner esta, pero lo hago por la insistencia de un antiguo compañero de trabajo que me dijo que a mucha gente le encantaría saber esto. Como ya he dicho arriba, en los PC virtuales se pueden hacer instalaciones con total normalidad. Por ello, en ocasiones, cuando tengo que aprender a utilizar una nueva aplicación de software (una herramienta CAT, por ejemplo) y no tengo suficiente con el periodo de prueba de treinta días, opto por crear un PC virtual e instalarla dentro, de manera que gano otros treinta días de prueba. Obviamente, este procedimiento se puede repetir (crear el PC virtual e instalar el software que se necesite), de manera que, en cierto modo, estamos ampliando los periodos de prueba hasta que realmente se conoce la aplicación de software en cuestión y decidimos comprar la versión completa.

El lote completo: añadir Dropbox
Recuerdo que las primeras veces que instalé PC virtuales me resultaba muy engorroso pasar archivos del ordenador virtual al PC real. A veces incluso acababa usando el correo electrónico o el servidor FTP para copiar-pegar dentro de mi propio ordenador. No obstante, mi vida mejoró sustancialmente en este sentido en el momento que conocí Dropbox. ¿Por qué? Pues porque se me ocurrió que podía instalar Dropbox en mis PC virtuales y usar una carpeta de Dropbox como buzón general de almacenamiento de documentos y archivos de trabajo en el PC virtual. Hecho esto, sólo es cuestión de sincronizar Dropbox y, ¡voila!, tenemos acceso rápido y sencillo a los archivos desde cualquier parte.

Creo que con estas explicaciones breves (puede que falte información, pero como introducción valdrá para la mayoría), los ejemplos y el complemento del Dropbox, podéis empezar a hacer pruebas y ver qué os parece. Os garantizo que incluso para un traductor acaba siendo muy útil ser capaz de crear y gestionar PC virtuales. Además, se gana mucha destreza con el ordenador. Esto es todo., espero que os resulte útil la explicación.

Un saludo,

Álvaro

Recomendación musical: dado que Stereophonics ha sacado nuevo disco (Graffiti on the Train), ahí va uno de los temas, Roll the Dice.

El viejo TagEditor, insuperable para la creación de definiciones de tipo de archivo

Hola a todos.

Este mes escribo para hablar sobre una de las funciones favoritas de un programa denostado por mucha gente debido a su edad, TagEditor (la última versión salió en 2005, y se actualizó con la última versión de la suite de trabajo de 2007 de SDL International). Bueno, en realidad me dispongo a comentar esta función porque he tenido que recurrir a ella en diversas ocasiones para crear definiciones de tipo de archivo cuando los archivos de trabajo que he recibido no las tenían y se me planteaban multitud de problemas. Me explico con un ejemplo práctico (y real) para poder hacerme entender con más facilidad.

Hace unas semanas recibí de un cliente un lote de archivos que conformaban un sitio web que venían generados a partir de un conocido y popular CMS (Content Management System). En concreto, los archivos que contenían el texto traducible habían sido exportados a formato .html por la empresa de gestión web del cliente, lo que en un principio me pareció comodísimo: ¡qué mejor que un volcado completo para traducirlo! Nada más lejos de la realidad. Me puse a examinar los archivos y comprobé (tras intentar lanzar el sitio web en local) que en realidad los archivos no eran HTML propiamente dicho, sino que eran archivos codificados totalmente como XML, desde la declaración de la primera línea hasta el resto de la estructura conformada por innumerables etiquetas personalizadas (que es, por otra parte, la ventaja de trabajar con XML).

Estructura de XML con extensión .html

Estructura de XML con extensión .html

La cuestión es que cuando fui a preparar mi proyecto de trabajo con mi herramienta CAT, ésta reconoció los archivos como .html, y como texto para traducir en el editor me salían, obviamente, un montón de cosas que no debían ser texto traducible. Esto se debe a que la definición del tipo de archivo de HTML habitual de las herramientas CAT es cerrada, es decir, sólo incluye los elementos y atributos oficiales de HTML. Os pongo una captura de un archivo sencillísimo que había pero que ilustra bien el problema (de 8 segmentos, 5 en realidad no eran traducibles):

Texto traducible sin definición de tipo de archivo personalizada

A fin de remediar el problema hice lo siguiente: en primer lugar, cambié la extensión de todos los archivos de .html a .xml (eran más de 1.000 archivos, así que utilicé un comando de Windows), de manera que la extensión de los archivos coincidiese con su contenido y estructura real, de forma que la herramienta CAT los procesara como XML; en segundo lugar, dado que los archivos .xml exportados del CMS del cliente contenían diversos elementos (mezcla de elementos habituales en HTML y de elementos y atributos XML personalizados) decidí recurrir a TagEditor para crear una definición de tipo de archivo nueva que incluyese todos los elementos y atributos presentes en el sitio web para así poder especificar de qué tipo eran cada uno y si su contenido era traducible (puesto que no había recibido ningún kit de localización preparado con su .ini ni nada por el estilo).

Varias herramientas te permiten crear y personalizar tipos de archivos, pero a mí me gusta personalmente TagEditor por su flexibilidad y porque los archivos para la definición se pueden añadir en lotes gigantes sin que se corte. Para crear una definición de tipo de archivo en TagEditor:

1 – Abrimos TagEditor.

2 – Seguimos la ruta Tools > Tag Settings > New.

3 – En el primer panel del asistente, tras dar un nombre a la definición, seleccionamos (en el caso de XML) New Settings for XML.

4 – En el siguiente paso, el más importante, dado que en mi caso no tenía ni dtd, ni xsd ni ini (por eso tenía que crearla yo), seleccionamos Import y añadimos todos los archivos del proyecto.

5 – Tras confirmar el aspecto de los elementos y atributos, llegamos al paso donde se define cómo se gestiona el contenido de cada etiqueta. Por ejemplo, en mi caso, tras consultar con el cliente se determinó que el contenido de etiquetas XML personalizadas como, entre otras, target, uuid o link no se traducían; por tanto, mi cometido consistió en protegerlas, es decir, establecerlas como no traducibles. Para ello, por ejemplo, seleccioné la etiqueta uuid, pinché en Properties y, dentro del cuadro de diálogo abierto, únicamente tuve que definir el tipo de contenido, tipo de etiqueta y, por último, determinar que el contenido debía ser no traducible [Not translatable (protected content)].

Definición de etiqueta xml uuid

Definición de etiqueta xml uuid

Ya os podéis imaginar el resto del trabajo: analizar todas las etiquetas para identificar las no traducibles, así como definir también los atributos (por ejemplo, dentro del elemento content, el atributo lang debía ser traducible mientras que el atributo name no).

Para finiquitar la tarea de definición de tipo de archivo, en el asistente de TagEditor definimos cómo queremos convertir las entidades XML y añadimos las personalizadas (si las hay) y, en última instancia, guardar nuestra nueva y flamante definición de tipo de archivo (.ini), que usaremos con nuestra herramienta CAT (creamos un nuevo tipo de archivo e importamos este archivo .ini).

Este tipo de tareas de ingeniería de localización puede resultar bastante tedioso y hay que tener mucho cuidado al analizar todos los elementos. No obstante, se obtienen dos ventajas fundamentales:

–         Se evita perder tiempo traduciendo texto que no se debe y que además se incluye incorrectamente en el recuento (con los problemas que ello conlleva).

–         Se delimitan bien posibles problemas futuros. Al identificar qué se traduce y examinar la estructura de los archivos se suelen hallar problemas de falta de internacionalización, etc. Todo ello contribuye a anticipar posibles problemas al procesar los archivos traducidos y solucionarlos de antemano.

En mi caso concreto, además contribuyó a que el cliente fuese consciente de lo complejo que puede resultar algo tan “sencillo” (o eso pensaban ellos) como traducir el texto de un sitio web. Al crear la definición del tipo de archivo puse de relieve mi valor añadido como profesional y, al mismo tiempo, me curé en salud porque, tras utilizar el archivo .ini creado, el texto a traducir resultaba mucho más user friendly. De hecho, retomando el ejemplo de la captura del principio, la cosa quedó así (solamente se mostraban los 3 segmentos realmente traducibles, las referencias y llamadas a otros archivos quedaban excluidas):

Texto traducible con definición de tipo de archivo

Texto traducible con definición de tipo de archivo

El quid de toda esta exposición radica en algo que a título personal me pareció realmente paradójico: para gestionar y preparar una traducción de contenidos creados en los dos últimos años me acabó resultando mucho más práctico usar una herramienta antigua y fiable como TagEditor, que me brindaba más versatilidad que las funciones equivalentes de otras herramientas CAT más modernas… ¡Qué cosas! No sé, quizá sea que como empecé a trabajar con herramientas CAT con TagEditor le guardo un aprecio especial, a modo del primer amor.

Supongo que es posible que el procedimiento de creación de definiciones de tipo de archivo que he descrito (en el ejemplo, para archivos XML) resulte complejo, sin embargo, os animo a hacer pruebas en casa con vuestros propios archivos (empezar por XML es siempre lo más sencillo) porque controlar este tipo de operaciones te da muchísima soltura y seguridad para proyectos y clientes complejos.

Eso es todo. Perdón por la extensión, que se me ha ido la pinza escribiendo. Sólo espero que os sirva a algunos de vosotros para tareas diarias.

Un saludo,

Álvaro

Recomendación musical: unos clásicos como Green Day nos regalan un nuevo tema “Oh, Love” de su nuevo disco titulado Uno, que forma parte de una trilogía.

Verano, el mejor momento para descansar…y para aprender

Hola a todos. Espero que el verano esté transcurriendo bien para todos los lectores de (Nunca) Sobran las palabras.

VeranitoHabitualmente, para muchísima gente el período estival equivale a descanso absoluto. En el caso del mundo de la traducción, a pesar de que muchos profesionales optan por dedicar unos días a relajarse y olvidarse de todo por un rato, es cierto que también se da una situación diferente: por una parte, muchos traductores que tienen menor volumen de trabajo aprovechan las vacaciones del resto para aumentar su cartera de encargos (algo muy recomendable para los profesionales con menos experiencia, por cierto) y, por otra, otros ven la ralentización de julio y agosto como una oportunidad para dedicar más tiempo a otros menesteres, entre ellos, la formación y el reciclaje profesional.

Yo, por mi parte, me siento más identificado con este segundo grupo. Por ello, redacto estas líneas para informaros de un curso gratuito que he completado hace poco, por si os interesa. Dado que mi campo de especialización favorito es la localización, puesto que me permite combinar los conocimientos de programación y web con la traducción, me decanté hace un mes más o menos por actualizarme un poco en el asunto de la nueva programación web con el desarrollo de HTML 5. Tras leer diversos foros y páginas informativas, acabé por completar el curso gratuito de MDSN de Microsoft España sobre HTML 5. Se trata de una buena alternativa para refrescar conocimientos básicos sobre la Web y, al mismo tiempo, familiarizarse con la nueva familia de estándares de diseño de webs para navegadores, dispositivos móviles, tablets, etc.

Recomiendo este curso por diferentes motivos: el nivel avanza bastante bien desde las dos primeras lecciones introductorias hasta conceptos algo más complejos en las siguientes, la estructura de las lecciones está bastante clara y resulta sencilla de asimilar con los ejercicios, cuenta con el respaldo de Microsoft y, además, es gratuito.

Personalmente creo que, en el ámbito de la localización (e incluso de los videojuegos web), el conocimiento de HTML 5 se presenta como un activo imprescindible en el futuro cercano, sobre todo porque diversos elementos (entre ellos, el canvas) apuntan al declive final de flash como tecnología multimedia visual para la interactividad web. Por tanto, dominar y conocer los diversos aspectos que garantizan una perfecta adaptación y localización de los productos web desde su lenguaje de programación es, sin duda alguna, un valor añadido que cualquier profesional de la localización que se precie no debe dejar de lado. En mi caso, estoy aprovechando el verano para ponerme al día, puesto que entre unas cosas y otras, en los últimos meses había estado dando largas a la formación continua, algo indispensable para cualquier trabajador.

En resumen, el verano es tiempo de descanso y de formación. Dicho esto y expuesta mi recomendación para un estío basado en HTML 5, os dejo que dediquéis los próximos minutos al necesario descanso (o a lo que más os plazca).

Un saludo,

Álvaro

Recomendación musical: Polock – Fireworks. ¡Ojo!, que la clave está en la subida y en el final de la canción, no en la forma en que empieza.

Creación de TM en tmx con material disponible para CAT (memoQ, SDL Trados Studio)

En los últimos meses he recibido varias consultas de algunos lectores que se inician (o no tanto) en el mundo de la traducción y me preguntan cómo crear una TM a partir de documentos que ya tienen disponibles. En la mayoría de los casos, se trata de usuarios que no quieren todavía realizar el desembolso en una herramienta CAT de las potentes (SDL Trados Studio, Deja Vu, MemoQ, Accross, etc.), sino que quieren empezar a probar otros sistemas con material de trabajo real.

Mi respuesta siempre ha sido la misma: usa WinAlign u otro alineador para crearte una TM con los documentos equivalentes que ya tienes en inglés y español y así poder comenzar a trabajar. La cuestión es que creo que mi respuesta no ha sido lo suficientemente concreta, o no permite que muchos usuarios puedan empezar a trabajar, así que he decidido ser más explícito y ofrecer una solución más tangible a través de esta entrada y de  los vídeos adjuntos.

Mi propuesta pues para crear la TM es usar la combinación de herramientas más sencilla (y económica) que se me ha ocurrido para empezar: Wordfast y Plus Tools. Plus Tools (Ptools) es una suite de complementos GRATUITA para Wordfast (que también es gratuito hasta alcanzar una cierta cantidad de unidades de traducción) pero que en realidad nos va a servir para nuestro propósito por dos motivos: 1) al integrarse en Word, resulta sencilla y accesible para cualquier usuario y 2) crea una TM que a través de WF podemos exportar a tmx, de forma que podremos importarla luego a cualquier herramienta CAT* que queramos (en el ejemplo, usaré memoQ). Sin más dilación, manos a la obra, alineemos los documentos, creemos la TM e importémosla. Aviso: he usado dos textos de la Red de cuya calidad lingüística no me hago responsable.

Pasos:

1)      Descarga e instala Plus Tools y Wordfast en Word (lee los manuales para hacerlo, es básicamente cargar una plantilla en Word).

2)      Alinea los documentos. Alinear es en realidad un ejercicio de “unir con flechas” del texto en inglés y en español. Dado que a veces el sistema automático de Plus Tools no es perfecto, puede que haya que corregir algunas frases, tal y como se ve en el vídeo. Consulta el manual para ver el funcionamiento, pero vamos, que es muy sencillo e intuitivo.

3)      Crea la TM. Sigue las instrucciones que hay al principio del documento de la alineación para crear la TM. A continuación abre esta TM en Wordfast y expórtala a tmx.

4)      Abre la herramienta CAT que quieras utilizar para traducir, en mi caso MemoQ. Desde el módulo de TM, usa los comandos correspondientes para crear una TM con la misma combinación de idiomas del archivo TMX (en el ejemplo eso ya está hecho) y, a continuación, importa la TM en TMX a tu nueva TM del programa CAT.

Aquí os dejo los tres vídeos del proceso para memoQ:

1. Alineación y creación de TM.

2. Exportación a tmx vía WF.

3. Importación de TM en tmx a CAT.

Tras completar estos pasos, tenemos una TM operativa en cualquier programa de CAT que queramos utilizar y, como vemos en el vídeo, funciona perfectamente.

Bueno, eso es todo. He tratado de hacerlo lo más sencillo que he podido para que la próxima vez que queráis crear una TM desde cero mediante alineación de forma GRATUITA, no os resulte complicado.

* En realidad, la gran mayoría de las herramientas CAT tienen su propio alineador. Yo propongo el de Plus Tools porque es gratuito y, si usas herramientas gratis tipo Omega T, es el más sencillo para crear TM en tmx. No obstante, los de plataformas de pago, son más potentes (a mí me gusta WinAlign de SDL Trados).

– Recomendación musical: como no podía ser de otra forma, The Death of You and Me, la presentación en solitario de Noel Gallagher.

Material de la conferencia sobre la Web multilingüe de Madrid

Saludos a todos y perdón por la inactividad, pero esta es una época de actividad frenética que te deja poco tiempo para proyectos personales como el blog. No obstante, me parece muy interesante informar de que ya está disponible el material de la conferencia sobre la Web multilingüe celebrada en Madrid en octubre y organizada por el proyecto Multilingual Web.

Los vídeos y las presentaciones se han hecho públicos en la siguiente ubicación: http://www.multilingualweb.eu/documents/madrid-workshop.

Por otra parte, no tienen desperdicio los documentos y recursos sobre gestión de i18n como, por ejemplo, el sitio sobre creación de (X)HTML y CSS disponible en http://www.w3.org/International/techniques/authoring-html.

Un saludo y feliz Navidad a todo el mundo.

Atentamente,

 

Álvaro

 

– Recomendación musical: The Charlantans, Blackened Blue Eyes.

Conferencia del W3C sobre la Web multilingüe en Madrid

Un apunte muy breve.

Uno de mis antiguos profesores (uno estupendo, por cierto), Jorge Díaz Cintas, me ha informado de que los próximos días 26 y 27 de octubre de 2010 se celebra en Madrid una conferencia del W3C titulada The Multilingual Web – Where Are We?.

Para obtener más información acerca del evento GRATUITO, podéis visitar este enlace.

Los que viváis cerca o tengáis posibilidad de ir, no os la perdáis, porque seguro que resulta superinteresante, ya que todos los temas que se van a tratar forman parte del día de los profesionales de la localización web.

Un saludo y si alguien va, que comente, por favor (aunque tras la conferencia colgarán el material de la misma).

Álvaro